viernes, 20 de mayo de 2011


“OBAMA ESTÁ ENAMORADO DE MI”

LA TEJEDORA NOCTURNA

Por: Jessica Paola Ortiz

En el Palacio Nacional o en el Parque Colón se puede encontrar de noche a Sonia Mary Chávez Quintero, la tejedora nocturna. Es una mujer de ojos claros, cabello castaño adornado con algunas canas y pocos dientes para una constante sonrisa. Con 59 años recorre las calles de la ciudad trayendo recuerdos que la emocionan y construyendo vivencias que llenan su memoria de extensa información que hace conocer al surgir un dialogo con ella. Estas conversaciones suelen ser bastante largas pues las anécdotas y las historias de Sonia, la Loca Sonia como la llaman algunos, es la muestra exacta de una vida confusa y triste que deambula con ella por la ciudad de noche, acompañada de agujetas, lanas y dolor.

A Sonia le duele la vida y duele también escucharla. En su mente hay una mezcla de datos, rostros, recuerdos y nombres que hacen de ella una burla para muchos. Batman le construyó la casa, el presidente Uribe la robó, Barack Obama está enamorado de ella, pero al parecer compite su amor con George Bush, el padre Chucho no debe llamarla pecadora, porque ella sabe que él se besa con Jota Mario, y eso sobre cualquier cosa es pecado. Con claridad, toda esta información es producto de una confusión, pero es posible también pensar que esto es producto de la soledad.

Sonia fue una mujer casada, con hijos y seguramente con nietos, pero ahora comparte la casa en el centro de la ciudad, tan solo con una perra y tres gatos. Dentro de su hogar un colchón, algunos periódicos y varias botellas plásticas vacías se convierten en testigos mudos de una existencia, para muchos, invisible.

A diario, después de levantarse lava la ropa, ora y pasa un rato viendo al padre Chucho. Sale de nuevo cuando el sol se ha ido para ir a disfrutar de la Cúcuta que más le gusta, la solitaria, la silenciosa y la tranquila, lo hace como más le gusta: tejiendo.

Sonia sonríe asegurando que todos están enamorados de ella y seguramente en otra época fue así, pues en su rostro se distinguen rasgos de una belleza que perdura en ella a pesar que los años la han llenado de historias y los recuerdos la trasladan una y otra vez entre el pasado y el presente, sin saber siquiera el futuro. Es una mujer querida y agradable que reta al tiempo todos los días y que espera diariamente que Superman el hombre que siempre la ayuda, traiga al papa y hagan que Uribe le devuelva todo su dinero, mientras se conforma con ser amiga de Raúl Gasca y Juanes quien la espera para cantar en el próximo concierto paz sin fronteras. “¿Por qué será que Obama está enamorado de mí?”

viernes, 6 de mayo de 2011

Y de pronto...Todo se derrumbó


Cúcuta se enfrenta no solo a los desastres que son consecuencias al paso de la ola invernal, también se ha enfrentado a la realidad abrupta que ha querido vernos a la cara y confesarnos la verdad de la administración departamental, las vías, los manejos de los recursos, la propiedad pública y el vandalismo renaciente a partir de todo esto.

El invierno durante el año 2011 ha sido el gran protagonista de los medios de comunicación, el tema de conversación de moda y el “boom paisajístico” incorporado a la cotidianidad del cucuteño. Además de las copiosas lluvias, el fenómeno de la niña fue la causante de deslizamientos, la provocación de las montañas, la perdida de las vías y la propagación del desplazamiento ciudadano.

Esta semana santa ha sido una de las más dolorosas para el país, pero no por las tradiciones religiosas, sino por el autentico calvario vivido, más allá de las transformaciones de las carreteras, los hogares y los rostros de los colombianos se encuentra la tapa que al destaparse desato grandes consecuencias; los principales y más caudalosos ríos se desbordaron o renovaron fuerzas llevándose lo que estuviera a su paso y aparentemente por su turbulencia colapso el sistema y la plantas de aguas residuales dejando a los habitantes sin agua y sin suficiente víveres ya que los vehículos que trasladan los alimentos no podían llegar a la capital norte santandereana, las calles de la ciudad hacían las veces de lagunas y los semáforos imprudentemente decidieron fallar para causar el caos urbano más hipócrita conocido, ¿Hipocresía?, la administración departamental y municipal Fingió y creó esporádicamente una imagen totalmente alejada al estado actual, sin saberlo los organismos encargados de todos estos factores fundamentales para el desarrollo y calidad de vida de los cucuteños fueron olvidados y quebrantados por la karmica honestidad del tiempo.

Con el pasar de los días, todos los hechos se han convertido en una cadena de eventos desafortunados trayéndonos a un presente desprovisto de atención nacional, ignorado por los mismos ciudadanos y recordado por ser la alerta financiera más grande hasta ahora. La corrupción del líder ciudadano se ha limitado a la compra de los votos, al posicionamiento y la buena vida de un pez gordo que nada hacia otros mares engañando a quienes en un grito sin voz y sin conciencia reclaman algo que aceptaron perder. Entre “trinos” y escritos de muro los ciudadanos tratan de apoyar, los medios se limitan a informar y el gobierno a borrar.

JESSICA ORTIZ

ARTICULO DE OPINIÓN

Fotografía tomada de La Opinión